Los más débiles en la cadena de suministro.

La Moda Rápida

Cuando se empezó a establecer la cadena de suministro hace muchos años, la forma de operar de la industria era producir ropa a bajos costos. Es decir, llevar lo más rápido posible las tendencias a las tiendas.

Esto se inicio a principios del siglo XIX, pero no fue hasta la revolución tecnológica que el concepto de ropa rápida agarró más fuerza. Durante la segunda mitad del siglo XX, se comenzó a posicionar el retail con la llegada de marcas como Topshop (1964), Zara (1975) y Forever21 (1984), que se posicionó este modelo de negocio, la moda rápida.

Así, con la globalización y la tecnología, la publicidad se masificó, el consumo se multiplicó, y eso trajo consigo tiempos de producción y entrega más cortos, y una cantidad desmedida de ropa hecha con mano de obra muy barata, a costa de la seguridad y el bienestar de los trabajadores que hacen las prendas.

Zara es pionera del concepto de la moda rápida, en el que los productos llegan a las tiendas dos días a la semana. H&M y Forever21 reciben envíos a diario, mientras que Topshop introduce en su web 400 estilos nuevos a la semana.

Los minoristas de moda rápida rara vez son dueños de las fábricas que les suministran sus productos. La gran mayoría de los pedidos de prendas de vestir y calzado se subcontratan a proveedores en mercados emergentes sobre todo en Asia donde los gastos generales son baratos y el costo de la mano de obra humana es todavía más barato.

La mayoría de los proveedores se encuentran en países que pueden ser los más vulnerables a las grandes crisis económicas mundiales, como India, Myanmar, Camboya y Bangladesh, que es el segundo país exportador de prendas de vestir después de China.

BANGLADESH : ha visto más de $2.8 billones en pedidos cancelados o pospuestos desde el comienzo de la crisis del coronavirus

Las prendas confeccionadas representan el 84 por ciento de las exportaciones totales de Bangladesh, por un valor de $40.5 billones.

Grupo Ananta, en Bangladesh, posee siete fábricas con un total de 26,000 trabajadores. Su compañía suministra a marcas que incluyen H&M, Zara, Gap, Levi’s y Marks & Spencer.

Para entender la importancia: En el sector de la confección, que proporciona el 80 por ciento de los ingresos de exportación del país, las fábricas minoristas son actualmente una industria esencial, y la mayoría están actualmente cerradas.

El 70 por ciento de los trabajadores han sido enviados a casa sin paga.

En la industria mundial de la moda, las marcas suelen pagar a sus proveedores semanas o incluso meses después de la entrega, en lugar de hacerlo contra pedido. Esto significa que los proveedores generalmente pagan por adelantado por los materiales o fibras utilizados para hacer que los productos de la marca les compren.

En respuesta a la pandemia, muchas de las principales marcas de moda y minoristas están cancelando pedidos y suspendiendo los pagos por pedidos que ya se hicieron, incluso cuando el trabajo ya se ha realizado, sin asumir responsabilidad por el impacto que esto tiene en las personas que trabajan en sus cadenas de suministro.

A unas 1,089 fábricas de prendas de vestir en Bangladesh se les han cancelado pedidos por valor de aproximadamente $1.5 billones debido al brote de coronavirus.

La pobreza también es mortal, y muchas más personas mueren por la pobreza que por COVID-19 en países vulnerables.

H&M también advirtió que tendrá que recortar empleos; La pandemia ha cerrado más de dos tercios de sus 5.000 tiendas en todo el mundo y ha amenazado a los propietarios con la posibilidad de dejar los arrendamientos antes de tiempo si las ventas no comienzan a recuperarse.

Solo en Bangkadesh 4.1 millones de trabajadores ya no tienen trabajo.

"Para ellos, minoristas occidentales, se trata de la supervivencia de las empresas, para nosotros, es la supervivencia de nuestros 4.1 millones de trabajadores".

"Nuestra situación es apocalíptica: los trabajadores de la confección de Bangladesh se enfrentan a la ruina".

"El nuevo coronavirus es potencialmente desastroso para los trabajadores de bajos salarios que impulsan el comercio mundial de ropa".

Dice Rubana Huq, President of the Bangladesh Clothing Manufacturers and Exporters Association.

Otra cosa importantísima, es que el trabajo de artesanos es la segunda mayor fuente de empleo en el llamado mundo en desarrollo. Se estima que hay alrededor de dos billones de trabajadores informales en todo el mundo que carecen de protecciones laborales, sociales y de salud básicas.

El resultado que COVID-19 representa es la amenaza a los flujos comerciales mundiales, las cooperativas de trabajadores, los grupos de artesanos, las comunidades artesanales locales, los que trabajan en casa, los trabajadores agrícolas y los que trabajan la tierra enfrentando circunstancias económicas desesperadas.

Obviamente vemos que el problema no solo en en Asia. Los trabajadores a los más bajos niveles y los que hacen labor de freelance o subcontratados son los más desprotegidos. Fotógrafos, maquillistas, estilistas, diseñadores, etc. No tienen seguros médicos, no hay salarios asegurados, es difícil que el gobierno los considere en los grupos de empleados que son protegidos con bonos.

La oportunidad que tienen las grandes empresas por un lado es actuar de forma ética que al final del día va a pagar en cuestión de trabajadores y consumidores leales también.

H&M afirmo en un reportaje que está saliendo al rescate de los trabajadores. No, aquí no hay héroes, aquí se trata de hacer lo correcto. Lo que les toca a las compañías porque además ya hicieron esos compromisos y deben cumplir con lo preestablecido.

Nosotros como consumidores debemos exigir a estas empresas que protejan a todas estas personas como si fueran sus empleados. El hecho de que estén fuera de sus oficinas no quiere decir que no trabajen con ellos.

También se presenta la oportunidad de cambiar poco a poco el sistema para poder descentralizar y traer más cerca de casa la producción. Pero por ahora lo responsable es hacerse cargo de los más débiles, de los que se han servido las grandes empresas por muchísimos años.

Fuentes:

Business of Fashion

No Company Will Survive Coronavirus Alone

https://www.businessoffashion.com/articles/professional/no-company-will-survive-coronavirus-alone

New York Times

Our Industry Will Fail’: Retail Leaders Ask for Emergency Aid

https://www.nytimes.com/2020/03/23/style/coronavirus-retail-bailout.html

Alliance for American Manufacturing

America’s Textile Makers and Workers Switch Gears to Help in Coronavirus Fight

https://www.americanmanufacturing.org/blog/entry/americas-textile-makers-and-workers-switch-gears-to-help-in-coronavirus-fig

Sourcing Journal

Fashion Brands Risk Destroying Factory “Partners”–and Their Own Goodwill

https://sourcingjournal.com/topics/sourcing/fashion-brands-risk-destroying-factory-partners-covid19-202065/

Business Day

Clothing industry workers to get full pay during Covid-19 lockdown

https://www.businesslive.co.za/bd/national/labour/2020-03-24-clothing-industry-workers-to-get-full-pay-during-covid-19-lockdown/?fbclid=IwAR06yRbbUXjpTc6i7WyC17Y978EyLXyOp-VsjdLc7eqxqG-eQpfzmKpP0O8

Huck Magazine

Fast Fashion hasn't stopped putting profits over people, the Coronavirus fallout

https://www.huckmag.com/art-and-culture/style/covid-19-poses-an-existential-threat-to-fast-fashion-industry/

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Ropa de Carolina Chávez: Chaqueta de Everlane y camiseta blanca de Goodwill.

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